· 

Programa de recuperación de A.A.

Reimpreso de (Ganar Aliados no. 23 , Mayo 2007) con permiso de la Central Mexicana de S.G. de A.A., A.C.

Alcohólicos Anónimos tiene un propósito, solamente un objetivo: ayudar a otros alcohólicos a recuperarse de su enfermedad. Nada se le pide al alcohólico que viene a nosotros, salvo el deseo de recuperarse.

 

El programa de recuperación de Alcohólicos Anónimos se compone de Doce Pasos que fueron escritos por nuestro cofundador Bill W., en el año de 1938, tomando como base conceptos de la medicina, la psiquiatría, la religión, así como la experiencia de bebedores y también de la recuperación de los pioneros de nuestra Fraternidad.

 

Los Doce Pasos son principios sugeridos para aquellos que han decidido ser miembros de Alcohólicos Anónimos, y la práctica de ellos no es obligatoria para pertenecer a nuestra Comunidad.

 

El programa es individual y cada alcohólico anónimo vive la experiencia de su recuperación de acuerdo a su necesidad y circunstancias, aunque bajo el amparo de la unidad entre todos los miembros de Alcohólicos Anónimos.

 

El mecanismo terapéutico que se utiliza en Alcohólicos Anónimos se basa en el compartimiento mutuo de experiencias, tanto del historial alcohólico como de las experiencias vividas en la práctica del programa de recuperación. Confianza mutua y el puente de comprensión han sido la clave.

 

Para dar una idea del programa de recuperación, este se ha resumido en cinco conceptos básicos.

 1.- Admisión del alcoholismo.

 

En virtud de que la Medicina dictaminó que el alcoholismo es una enfermedad, la persona debe tomar en cuenta que nadie puede recuperarse de una enfermedad si no acepta que está enfermo.

 

Entonces, el alcohólico que con sinceridad quiere dejar de beber, debe aceptar sin reserva de ninguna clase su incapacidad para controlar el alcohol; ya que de no ser así, lo más probable es que su problema con la bebida le traiga como consecuencia la locura o una muerte prematura.

 


2.- Análisis de la personalidad y catarsis.

 

A través de un análisis de la personalidad o un examen de conciencia, el enfermo descubre las causas que lo llevaron a beber, y que su manera de beber destructiva fue tan sólo un síntoma de problemas más profundos, como son: incapacidad para controlar las emociones, falta de aceptación de la realidad, de las personas y de sí mismo.

 

Descubre también, que siempre tuvo infinidad de pretextos para beber, pero en realidad nunca tuvo una buena razón para hacerlo.

 

Entonces, se da cuenta de que tuvo fallas en su personalidad, pudo ser demasiado orgulloso, vanidoso, envidioso, iracundo, etc. Se conoce y se acepta a sí mismo tal como es  sabe cuáles son sus alcances y sus limitaciones, disponiéndose a cambiar de juicios y actitudes.

 

 

 

Después de lo anterior, se da a sí mismo la oportunidad de hacer una catarsis o saneamiento mental y moral, expulsando todo aquello que mantuvo en secreto y que le ocasionaba intranquilidad; es conveniente que esto lo lleve a cabo de manera individual con una persona que haya practicado este concepto.


 

3.- Reajuste de relaciones interpersonales.

 

El enfermo alcohólico, dada su incontrolable forma de beber y conducta equivocada, ha deteriorado

 

sus relaciones personales.

 

Como tendrá la necesidad de integrarse a la sociedad, debe hacer un reajuste de sus relaciones interpersonales.

 

Apoyándose en su análisis personal, descubre los daños que ocasionó a los demás, en los aspectos moral y físico, así como también en el aspecto económico. En la medida que esto sea posible, repara esos daños causados, excepto cuando el hacerlo implica perjuicio para él o para otros. Así obtiene la tranquilidad que necesita para poder mantenerse sobrio.



¿Qué es lo AA no hace?


 

 4.- Dependencia de un Poder Superior.

 

Para obtener un cambio de personalidad, el enfermo alcohólico necesita depender de un Poder Superior, lo que es igual a depender de algo más fuerte que él.

 

Esto obedece a que siempre trató de hacerlo por sus propios medios (por la autosuficiencia), lo que originó que constantemente fracasara, se frustrara y luego se resintiera con las

personas.

 

Necesita reducir su ego para aceptar la ayuda de algo o alguien superior, no le es conveniente depender emocionalmente en forma 

 

 desmedida de las personas o cosas, debido a que en un momento dado “le pueden fallar”. Inicialmente se puede depender del propio grupo y posteriormente si así lo prefiere, puede depender de Dios, tal como él lo entienda, ya que en Alcohólicos Anónimos se respeta la libertad de creencias.


 

5.- Trabajando con otros.

 

Al dejar de beber, el alcohólico necesita de algo en qué canalizar la

energía que lleva dentro de sí.

 

Necesita dedicar el tiempo que ocupaba en emborracharse, en algo que le ayude a su recuperación, esto

lo encuentra a través de ayudar a otros alcohólicos, de la misma manera que lo hicieron con él.

 

 

 

 

Además de que de esta manera fortalece su sobriedad, también manifiesta su gratitud y las posibilidades de que vuelva a beber serán muy remotas.

 

Lo que recupera al alcohólico es la práctica de los Doce Pasos como

una forma de vida. Deseamos y trabajamos incesantemente para que este programa de recuperación llegue a todos los alcohólicos que lo necesitan y que probablemente no saben que existe una solución.

 

Agradecemos a todos ustedes, amigos no alcohólicos, su cooperación para hacer posible que este mensaje de vida llegue a aquellos que aún se encuentran viviendo en la oscuridad del alcoholismo activo.