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Alcoholismo en el ámbito laboral

Reimpreso de (Boletín Ganar Aliados no.46) con permiso de la Central Mexicana de S.G. de A.A., A.C.

En muchas empresas, los directores, gerentes y jefes de recursos humanos se enfrentan cotidianamente a serios problemas de comportamiento de los trabajadores, cuya desconcertante actitud suele asociarse a

otros problemas que, en realidad, pudieran no ser sino síntomas de la enfermedad del alcoholismo.

 

La enfermedad del alcoholismo conlleva pérdidas económicas en las empresas; ocasiona el deterioro de las relaciones laborales con y entre los trabajadores, el surgimiento de situaciones violentas dentro de su hogar —y una familia violenta forma niños violentos—.

 

Por ello es importante detectarla y brindar atención y tratamiento a la población trabajadora que lo necesita. La productividad, la calidad, la seguridad y el clima laboral de una empresa pueden verse disminuidas por prolongadas incapacidades médicas, o bien, por perder a un empleado que ha sido altamente capacitado luego de mucho tiempo y a un alto costo.

 

También por trabajadores con un alcoholismo evidentemente desarrollado (dependientes del alcohol) —o en quienes ya se acusa un problema con la bebida—: en ellos se ve disminuida la capacidad y calidad de su trabajo; sus reflejos y reacciones se vuelven lentas; baja su capacidad para evaluar si está en una situación de riesgo (precisamente porque el alcohol está influyendo en él o ella); pierde el miedo y se vuelve más valiente; el alcohol le provoca esta inconsciencia y hace cosas que en otras circunstancias no haría. También se observan entregas a destiempo,  absentismo, accidentes laborales, enfermedades, sanciones, despidos, rotación, etcétera.

 

 

¿Qué es el alcoholismo?

 

El alcoholismo ha sido médicamente reconocido como una enfermedad incurable, progresiva y mortal. La Organización Mundial de la Salud la define como: «…toda forma de embriaguez que excede el consumo alimenticio tradicional y corriente o que […] sobrepasa los linderos de costumbres sociales…». Es una enfermedad que afecta no solo la vida de quien la padece, sino también las de quienes se encuentran a su alrededor.

 

En México, la Comisión Nacional contra las Adicciones (conadic) informa:

«Aproximadamente el 40 % de las personas que trabajan presentan problemas de dependencia o de consumo consuetudinario de alcohol. El mayor índice de consumidores fuertes de alcohol se ubica entre los 25 y 44 años de edad».

 

Por su parte, la Secretaría de Salud indica: «El alcoholismo en el ámbito laboral se considera un problema importante que atender, ya que la quinta parte de los accidentes en el área de trabajo se relaciona con la ingesta de bebidas alcohólicas y se encuentra entre las diez principales causas de discapacidad en los empleados, lo que afecta directamente su productividad».

 

El Instituto Mexicano del Seguro Social (imss) menciona igualmente: «El absentismo por alcoholismo o sus secuelas es elevado —aunque se justifica con comprobantes médicos como intoxicación alcohólica o se asocia a otro tipo de padecimientos—».

 

Este instituto del Gobierno Federal atiende, según su informe, alrededor de mil casos semanales, diagnosticados como deshidratación o desequilibrio hidroelectrolítico.

 

«Los profesionales de la salud involucrados en las múltiples estrategias de prevención, diagnóstico o tratamiento de la enfermedad del alcoholismo refieren que en México

más de 34 millones de personas consumen frecuentemente bebidas con alcohol —sobre todo en poblaciones urbanas, y varones, más que mujeres—. El abuso de alcohol representa 9 % del peso total de la carga de enfermedad, sobre todo por su impacto en la cirrosis hepática, con 39 %; las lesiones por accidente de vehículo de motor, con 15 %; la dependencia alcohólica, 18 %; los homicidios, 10 %, además de cerca del 60 % de la violencia intrafamiliar. La importancia de este problema en la salud en general, y en particular en los trabajadores, es innegable, ya que estudios efectuados en las salas de urgencias documentan un elevado nivel de ingresos por traumatismos y accidentes, con niveles positivos de alcohol en sangre de hasta 21 %, el doble de lo observado en Estados Unidos, por ejemplo».

 

«Es muy alto el consumo de alcohol por parte de los trabajadores mexicanos en sus horas y sitios de trabajo…» coincidieron diversas instituciones de prestigio de los sectores público y privado, que presentaron sus estudios en los foros «Hacia una empresa libre de alcoholismo», promovidos como servicio de información al público sobre el programa de recuperación que ofrece Alcohólicos Anónimos, representado en México por Central Mexicana de Servicios Generales de Alcohólicos Anónimos, A.C.

 

Las instituciones que estudian la relación entre alcoholismo y trabajo —como la Secretaría de Salud, el conadic, la Secretaría del Trabajo y el imss—, informan de que el 95 % de la fuerza laboral en México bebe (es decir, las personas que tienen entre 25 y 44 años de edad), y de estas, dos de cada 10 tienen un consumo riesgoso —a quien Alcohólicos Anónimos define como un «bebedor problema »: alguien a quien la bebida causa un continuo problema en cualquier aspecto de su vida.

 

 

Continuará...