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Admitir la enfermedad del alcoholismo es el primer requisito

Reimpreso de (Boletín Ganar Aliados no.48) con permiso de la Central Mexicana de S.G. de A.A., A.C.

El médico explica:

 

«Dos de los criterios tomados en cuenta para considerar que existe abuso de alcohol es que la persona lo consuma en situaciones de riesgo, por ejemplo, cuando al ingerir altas cantidades decide conducir un vehículo o modificaciones en su funcionamiento social, es decir, cuando hay cambios en sus patrones

de conducta y se ven afectados su entorno familiar y laboral.

 

Primero se empieza con un patrón de abuso. El siguiente paso es que, cuando no bebe, se siente mal, y ahí ya hablamos de dependencia del alcohol, y que la gente conoce la enfermedad del alcoholismo como un vicio. Entonces, se convirtió en un bebedor problema o alcohólico».

 

Uno de los síntomas a los que se enfrenta una persona enferma de alcoholismo es que siente que tiene control sobre su patrón de consumo —cuando no es así— y, por lo tanto, al no reconocer su dependencia del alcohol no se decide a iniciar su proceso de recuperación, ni logra una sobriedad continua.

 

Nadie le puede ahorrar su propio proceso de aceptación.

 

El programa de Doce Pasos de Alcohólicos Anónimos comienza a funcionar para el individuo cuando adquiere conciencia de que todos los aspectos valiosos de su vida van siendo gradualmente destruidos por su manera descontrolada de beber. Esta etapa es conocida por los miembros de los grupos de aa como tocar fondo —que lo conduce a la aceptación de su alcoholismo—. Aunque este fondo es muy variable en cada persona, desde la perspectiva de aa es absolutamente necesario para iniciar su recuperación del alcoholismo, el cual debe ser integral.

 

Resulta efectivo mantenerse sobrio por medio del programa de los Doce Pasos de recuperación de Alcohólicos Anónimos; las probabilidades de tener alguna recaída son

muy pocas. Esto dependerá de su sinceridad, de qué tan consciente esté de su alcoholismo y de qué tan motivado se sienta para continuar con el programa de recuperación. aa no ofrece tratamiento médico o psicológico para sus miembros, pero los centros de tratamiento a menudo lo hacen. El Dr. Guerrero López comenta también: «En aquellos pacientes cuyo estado físico se encuentra más dañado debido al consumo de alcohol se emplean medidas terapéuticas para desintoxicarlo y evitar que convulsione,

así como administrarle multi- vitamínicos, ya que presentan alguna deficiencia de vitamina b y b1 que pueden generar complicaciones a nivel del sistema nervioso central».

AA como recurso en la prevención y tratamiento del alcoholismo

Los especialistas han localizado una mayor presencia de abuso de alcohol y riegos de alcoholismo en contextos específicos, como en planteles, hoteles, bares, centros de diversión y restaurantes, en el sector minero, siderúrgico y petroquímico, entre otros, pero nadie está exento: cualquier persona —sin importar su clase social ni su nivel escolar, su edad o sexo— puede padecer la enfermedad del alcoholismo.

 

Para esta enfermedad no existe cura, aunque puede detenerse su progresión. Esto significa que una persona alcohólica que ha estado sobria (sin beber alcohol) por un período largo de tiempo y que ha recuperado su salud, puede sufrir una recaída, por lo que debe continuar evitando todo tipo de bebidas alcohólicas. Disminuir la cantidad de alcohol que se bebe no funciona; necesita eliminar por completo el alcohol para lograr una recuperación exitosa. Por ello, aunque Alcohólicos Anónimos no está orientada a la prevención o la educación en el campo del alcoholismo, en el tratamiento profesional del mismo que ofrecen los profesionales —y que pudiera implicar actividades de vigilancia, control, tratamiento y rehabilitación del joven alcohólico—, el programa de aa resulta ser un recurso no‑profesional sumamente valioso.