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La información pública en universidades

Reimpreso de (Boletín Ganar Aliados no.48) con permiso de la Central Mexicana de S.G. de A.A., A.C.

«La información pública en universidades tiene procedimientos específicos y destaca el alcoholismo dentro de las universidades del país —donde este problema prolifera agudamente, truncando muchas veces las aspiraciones profesionales de los estudiantes.

 

»Por otra parte, las universidades también tratan asuntos de investigación sobre el problema del alcoholismo en los campos bioquímico, psicológico, psiquiátrico y social, y son órganos de consulta del Estado en lo que se refiere a temas de investigación. Acerca de estos trabajos, nos referiremos a un memorándum, redactado a

propósito de la cooperación en investigaciones sobre el problema del alcoholismo.

 

Al convertirse el alcoholismo en una inquietud primaria (y blanco al que apuntan por igual las altas esferas gubernamentales y las organizaciones de comunidades locales), cada vez más instituciones e individuos han buscado la cooperación de Alcohólicos Anónimos para llevar a cabo encuestas y otros proyectos de investigación. »

 

El asunto ha sido discutido 

con cierto detalle en los Estados Unidos —a sugerencia de ellos— les ofrecemos este memorándum.

 

»En primer lugar, hacemos referencia a una carta que Bill W. escribió a un investigador en 1968 y que proporciona alguna luz sobre el tema; dice así:

 

»Gracias por su carta que describe, en términos generales, su proyecto de investigación, mismo que propone realizar una encuesta a fondo entre miembros de nuestra comunidad. El que un proyecto así pudiera tener éxito, por su utilidad

o significación, es una cuestión que, según mi punto de vista, no puede ser resuelta hasta que se hagan sondeos en el lugar mismo en que se llevará a cabo el trabajo.

 

Por tanto, sugiero a usted pregunte directamente qué tan practicable sería el proyecto a los ojos de, cuando menos, unos pocos de los futuros participantes

(alcohólicos anónimos locales).

 

»Hay muchísimos miembros de nuestra comunidad que creen en la colaboración con los investigadores, pero es posible que otros muchos, puedan tener menor interés

en las evaluaciones científicas o psicológicas. 

De aquí que muestren aparente indiferencia, y hasta hostilidad. Esta es la experiencia de investigadores anteriores, en particular, de aquellos que solicitaron la recopilación de estadísticas, entrevistas personales a profundidad y cosas similares.

 

»Estoy convencido que usted obtendrá una amplia colaboración de algunos miembros de nuestra comunidad que, como individuos, tengan interés en estos asuntos. Inclusive, ellos querrán saber quién hará los juicios de valoración de los informes de la investigación, qué se hará con ellos, etc. En caso de que usted siga adelante con sus planes, le agradecería mucho que nos hiciera conocer los resultados»

 

»Los siguientes puntos comparten la experiencia y el punto de vista de Alcohólicos Anónimos:

 

1. Alcohólicos Anónimos no se opone a la investigación y la mayor parte de nuestros miembros agradece el interés y los esfuerzos de aquellos que están fuera de

nuestra comunidad.

 

 


2. Por supuesto, cualquier miembro individual de Alcohólicos Anónimos está en libertad de participar en cualquier proyecto que él mismo elija.

 

 

3. Tradicionalmente, las juntas de los grupos de Alcohólicos Anónimos, se dedican solamente a su programa de recuperación.

 

4. La mayor parte de los grupos de Alcohólicos Anónimos no ha distribuido cuestionarios ni arreglado que se hagan entrevistas durante las juntas. Sin embargo, lo han hecho después de las juntas.

 

5. Las oficinas intergrupales, con frecuencia, pueden poner a los investigadores interesados en participar en esos proyectos en contacto con los miembros de Alcohólicos Anónimos. En las grandes ciudades, quizá un comité o subcomité, compuesto por miembros de AA interesados, podría aceptar la responsabilidad de encontrar a otros, que

compartan su interés. En las comunidades más pequeñas, los servidores del grupo pueden efectuar la misma función.

 

6. A la mayoría de los Alcohólicos Anónimos les gustaría encontrar una forma de cooperar dentro de las tradiciones de la comunidad, que fuera también técnicamente practicable para un investigador. 

 

7. La decisión de participar en un proyecto debe ser tomada por los grupos locales de Alcohólicos  Anónimos, en el área donde se llevará cabo, después de un cuidadoso análisis del mismo, ya que las solicitudes de cooperación podrían volverse epidémicas.

 

 

 

 

»Y una cita final de Bill W. en Tal como la ve Bill:

 

 “Actualmente, la gran mayoría de nosotros da la bienvenida a cualquier nueva luz que pueda ser proyectada sobre la misteriosa y desconcertante enfermedad del alcoholismo. Damos la bienvenida a los conocimientos nuevos y valiosos; ya provengan de un laboratorio, del diván de un psiquiatra o de reveladores estudios sociales. Con  gusto, recibimos cualquier clase de educación que con precisión brinde información al público, para que así cambie su antigua actitud hacia el borracho”.

 

 

 

»De igual manera, como comunidad, damos la bienvenida a cualquier experiencia o información adicional sobre esta materia, de grupos o miembros que tengan deseo de compartirlas. Sabemos que, en nuestro país, principalmente en las ciudades del norte de la República, se hacen algunos trabajos de este tipo.

 

»Otro aspecto que resulta importante dentro del ámbito de las universidades es la información sobre nuestra comunidad, tal como se mencionó para el caso específico de los estudiantes de medicina, pero enfocado a los de otras carreras que, al ejercer su profesión, se encontrarán con el problema del alcoholismo.

 

Como por ejemplo: administración de empresas, licenciatura en ciencias políticas y sociales, leyes, etc. No tenemos ningún reporte de trabajo en este sentido, pero lo mencionamos como campo virgen, todavía sin tocar. El mismo trato es para las escuelas superiores, donde se preparan para ser ministros de culto religioso o sacerdotes»

 

 

«Trabajando con universidades»,

en el Manual de cccp, pp. 95–98.

Reproducido con permiso.